Una empresa simulada por IA te contrata por una semana: un jefe real, proyectos reales, presión real. Al final obtienes un expediente de desempeño verificable que puedes mostrar en cualquier entrevista.
Sin videos, sin cuestionarios de opción múltiple. Trabajo entregable, evaluado como lo haría un gerente de contratación.
Una empresa simulada por IA te da la bienvenida: un jefe con personalidad propia te asigna 3 tareas reales de dificultad creciente, con datos y materiales de trabajo incluidos.
Cada entregable se evalúa contra una rúbrica profesional oculta. Después viene la defensa oral: preguntas sobre tus propias decisiones que nadie que copió puede responder.
Un expediente de desempeño con folio, scores de entrega y comprensión, hash de integridad y enlace público. Lo añades a LinkedIn o lo llevas a tu siguiente entrevista.
La misma separación de funciones que existe en un trabajo de verdad: quien te dirige no es quien te califica, y quien te califica no opina — compara contra una respuesta correcta que se diseñó antes que tú llegaras.
Un personaje con nombre, cargo y carácter propios. Te da contexto, te presiona con plazos y responde tus dudas por chat — pero no conoce la respuesta correcta, igual que un jefe real que contrata a alguien porque él no puede hacer ese trabajo.
Asume el perfil de un gerente de contratación senior del sector. Califica contra una rúbrica profesional y contra la clave de evaluación: la verdad plantada en los datos de tu tarea. No opina ni infla notas — compara tu trabajo con lo que un experto debía encontrar.
Escribe el resumen ejecutivo pensando en su verdadero lector: el reclutador que decidirá si te llama a entrevista. Tercera persona, sin adjetivos vacíos, con tus fortalezas, tus áreas de mejora y una recomendación clara.
Menos que un curso que nadie va a verificar. Más útil que cien certificados de asistencia.
Ninguna de las dos. No hay lecciones ni diploma de asistencia: es una semana de trabajo simulado donde entregas trabajo real y una IA lo evalúa con el rigor de un gerente de contratación. El expediente documenta desempeño, no horas frente a un video.
Por la defensa oral: después de cada entrega, tu jefe te hace preguntas específicas sobre tus propias decisiones y cifras — el tipo de preguntas que alguien que copió (o pidió el resultado a una IA sin revisarlo) no puede responder con soltura. Si tu comprensión queda muy por debajo de tu entrega, el expediente lo marca explícitamente.
Sí, como en un trabajo real. Lo que importa es que entiendas y puedas defender cada decisión de tu entregable. La defensa oral existe exactamente para eso.
El expediente refleja lo que lograste en ese intento, con áreas de mejora concretas para trabajar. Puedes correr una nueva simulación cuando te sientas listo — cada intento es una simulación nueva, con empresa y tareas distintas. Tú decides cuál expediente compartir.
El que escribas: análisis de datos, ventas, marketing, atención a cliente, compras, gerencia de producto… La IA diseña la empresa, el jefe y las tareas alrededor del puesto y nivel que elijas.
Entre 1 y 3 horas, a tu ritmo. Puedes preguntar a tu jefe por chat en cualquier momento, como en un trabajo real por mensajería interna.
Recursos Humanos está preparando tu contratación…
Esto es lo único que se evalúa y va a tu expediente. Las dudas van en el chat.
Tu jefe lo evaluará contra una rúbrica profesional. Mínimo 50 caracteres.
Tu jefe quiere verificar que las decisiones son tuyas antes de seguir.
Para dudas y contexto — nada de lo que escribas aquí se evalúa.
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Verificación de integridad: · Documento generado por Praxia sobre trabajo real evaluado con rúbrica. No es una certificación académica.